El concepto de grande o pequeño siempre guarda un cierto grado de relativismo. Por ejemplo, ante un mismo balón de baloncesto, un niño necesitaría los brazos para aguantarlo, un adulto de altura media, las dos manos, y un jugador de este deporte, normalmente con una sola mano le sobra.
En el caso del campo de refugiados de Dadaab en Kenia se ha pasado del relativismo al dramatismo de ser el mayor campo de refugiados del mundo, y aún así, no tener la suficiente capacidad para albergar a los miles de personas que no tienen otro lugar adonde ir.
Dadaab se abrió hace 20 años para 90.000 personas. 90.000 personas es un número grande. De hecho en la ciudad donde vivo somos menos habitantes. Todos cabriamos allí. Pero Dadaab es pequeño para las 350.000 personas que buscan en el cobijo. Y aunque se divida en tres emplazamientos diferentes, sigue siendo pequeño, casi diminuto ante el aluvión de personas que buscan allí refugio porque no les queda otra salida.
Dadaab es grande, tan grande que 90.000 personas podríamos vivir allí (aunque ralláramos en la subsistencia), pero es pequeño, tan pequeño que 350.000 refugiados solo pueden sencillamente subsistir.´
http://www.msf.es/noticia/2011/dadaab-kenia-mayor-campo-refugiados-del-mundo-se-queda-pequeno
martes 14 de junio de 2011
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